El rol de los estudiantes es tan distinto en la actualidad como lo es el del profesor. Los tiempo de alumnos pasivos y oyentes han quedado en el pasado, y el auto-instalarnos actualizaciones de profesores es el siguiente nivel a desbloquear, hablando en términos de la presente realidad educativa. De ahí surge el concepto gamificación, que en pocas palabras es el uso de juegos para enseñar.
¿Qué es la Gamificación?
Algunas de las ventajas del uso de la gamificación son:
- Fidelización: ganar puntaje para una recompenza, lo que se liga con la siguiente ventaja,
- Motivación: crear experiencias significativas de aprendizaje, realistas y cercanas a las futuras experiencias que los alumnos se deberán enfrentar. Esto motiva a los estudiantes a querer saber más sobre lo que se les enseñando y pidiendo que apliquen.
-Memorización: la gamificación favorece que los estudiantes registren y almacenen información por medio de la experiencia, que de otra forma no le parecería relevante.
De acuerdo al estudio realizado en la Universidad de Medellín (Carolina Lozada y Simón Betancur), la gamificación puede tener resultados positivos como negativos en alumnos de diferentes carreras en la Educación Superior, por lo que es de suma importancia el crear lineamientos que se adecuen a cada carrera dependiendo de las distintas áreas de conocimiento. Por lo tanto, el uso de juegos como metodología de enseñanza es una herramienta completamente utilizable en las aulas de educación superior,, contrario a lo que se podría pensar ya que los alumnos están más interesados en contenido concreto, pero se debe ser cauteloso al respecto.
En conclusión, podemos cambiar las aulas, un paso a la vez, y cuidando los pasos a seguir.

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